Las cuatro baladas son de las más bellas y más innovadoras partituras que nos legó Chopin.
Son todas conocidas.
La primera es la op 23 en Sol menor que escuchamos a Arturo Michelangeli
La segunda se la escuchamos a Ivo Pogorelich (la balada de Mallorca)
La tercera a Zimerman
La cuarta a Samsom Francois
En cuanto los Scherzos,cuatro también, vemos que es otra manera de enfocar esta forma que se expande y lejos de humorísticos, como podría sugerir el nombre, encarna auténticos dramas. Escuchamos el primero a Ohlsson
El segundo por Cziffra
El tercero por Rubinstein
Y el cuarto por Richter
Cabrían destacar la Fantasía, la Berceuse entre otras obras