domingo, 29 de noviembre de 2009

BARROCO I

Si tomamos el Robertsbridge Codex como la primera música que se escribió para tecla (allá por 1320, aunque puede ser en otro momento del s XIV))podemos establecer el canto coral y la polifonía como el modelo de escritura para este instrumento. Predominan quintas paralelas. Esto no se puede apreciar en la imagen del manuscrito, pero al menos nos sirve para conocer esa "primera partitura"

Los precedentes a la literatura para clave y clavicordio van apareciendo continuamente. Hacia 1550 la música se está tornando hacia los conceptos de la tonalidad mayor-menor. Las melodías vocales del renacimiento van a irse configurando poco a poco en temas instrumentales. Así pues, durante el temprano siglo XVII (el barroco temprano) tenemos un estilo homofónico, una melodía con acompañamiento coral, consistiendo el arte instrumental en la manera de ir moviendo esa melodía, desarrolándose adornos y sobretodo, la manera de improvisar segmentos melódicos que enlazan notas importantes . Este estilo va evolucionando hacia un estilo polifónico.

Para establecer algunos referentes vamos a ver como la costumbre de utilizar una bajo y adornarlo que es renacentista va generando un lenguaje. Los barrocos siguen la costumbre de adornar un basso ostinato. A menudo se asocia una melodía conocida y sobre esto se da rienda al arte de variar e improvisar. Podemos escuchar un ejemplo con Orlando Gibbons:


Pero podemos escucar este mismo tema tratado de modo diferente por el italiano Frescobaldi (scott Ross al clave)


Tal vez esta música nos parezca lejana, al no corresponder al barroco tardío, que es lo que solemos escuchar más, pero podemos incorporarla a nuestro repertorio igual que tenemos tan asumido con la de Bach. Vamos a oir la interpretación al piano de la versión del tema por Gibbons al piano del canadiense Glenn Gould.



También se hizo lo propio con otro esquema de origen ibérico: la folía. Nuevamente el bajo es lo importante, pero se le asocian melodías rápidamente. Una de las más conocidas por los pianistas sería la zarabanda de la suite nº 11 de Haendel. Otra es la versión que hizo Rachmaninov del tema atribuído a Corelli.


Los bassos ostinatos son un referente de la evolución de la música instrumental con música de danza. Es así como encontramos que en el barroco la música de teclado puede nutrirse de la música vocal polifónica (siguiendo con el estilo antiguo) así como el de las danzas sin olvidar las innovaciones del estilo moderno sobrevenido con la ópera y la evolución de la escritura para violín. Virtuosismo y retórica musical (atención a los recitativos de las óperas y oratorios) y la conformación de una escritura idiomática son características musicales barrocas.